La PLV y los productos infantiles

muebles de metacrilato en Madrid

La PLV y los productos infantiles

Cuando nos ponemos a diseñar y fabricar muebles de metacrilato en Madrid en los que colocar productos infantiles para su exposición hay que tener claro el público al que nos dirigimos.

Los expositores pensados para niños han de reunir una serie de características ya que estamos hablando de un target con sus propias exigencias y preferencias. Estas son algunas de las características para expositores pensados para un público infantil:

1.- Colores muy vivos e intensos: los tonos fluorescentes son los que más les atraen. No hay que olvidar que los estímulos visuales son lo primero que llama la atención de los más pequeños, sobre todo de los que ni siquiera saben leer. Los colores hacen que fijen su vista en el producto y por eso hay que elegirlos de forma tan meditada y consciente. Además, el público infantil suele asociar ciertos colores con sus personajes favoritos. Por eso, aunque no lean, pueden reconocer insignias y otras marcas.

2.- Imágenes de gran tamaño: es clave estimular la imaginación de los niños. Lo tenemos muy claro cuando en Expoplac diseñamos expositores para este tipo de público. Es recomendable poner la imagen del producto destacada en gran tamaño. Sin incurrir en lo que entendemos como publicidad engañosa, es decir, sin mostrar un producto mejor de lo que es para hacerlo más atractivo a ojos del consumidor potencial.

3.- Resaltar el regalo: muchos productos infantiles incluyen un regalo a modo de reclamo para atraer a los niños. En muchos casos es algo determinante. Por lo tanto, tan importante será exponer el producto en sí como el regalo que le acompaña. Si en el expositor se puede colocar además una muestra de ese obsequio, todavía será más atractivo para el niño. Si al estímulo visual se añade el de poder tocar el regalo pueden aumentar notablemente las posibilidades de venta.

4.- Incluir dibujos que sean reconocibles: si en el caso de los adultos se recurre a personajes famosos para promocionar perfumes o coches, ¿por qué no hacer lo mismo con los niños? Se trata, en definitiva, de un personaje que conocen, que les gusta y que estimula la compra.